Ayer fui con mi mamá y mi hermana (que sólo tiene 11 años y mi madre le dice a veces que ya tiene que adelgazar) a comprar un corsé ortopédico porque tengo un problema en mi columna. La señorita que atendía la tienda dijo que me quedaría la talla más chica, así que me dio uno para que pudiera pasar al probador. Mi mamá tuvo que entrar conmigo para ayudarme a ponérmelo. Ya ahí adentro me quité la chamarra (Siempre uso ropa holgada aunque esté muriendo de calor) y mi madre al verme dijo:
-Esto no te va a quedar. Mira, estás más gorda que tu hermana. Ya deberías comer menos chatarra.
Yo sólo reí tontamente pero por dentro el mundo se me caía encima.
Después de un rato de estarme diciendo "gorda", mi mamá se dio cuenta de que el corsé en talla chica si me quedaba. Entonces sólo dijo:
-Ay, si te quedó. Mira que delgada estás, no te vayas a volver anorexica. (Muy tarde para advertencias)
Creo que jamás voy a entender a mi mamá. Para ella un día estoy gorda y al otro estoy flaquisima. Hoy me dice que coma más y mañana dirá que deje de comer todo lo que se me ponga enfrente.
Recuerdo perfectamente la primera vez que me dijo "gorda" y me empezó a prohibir ciertas comidas. Yo tendría entonces 12 años, estaba preparándome un sandwich, y ella se acercó y dijo -Ya deja eso, no comas más. Mira lo gorda que te estás poniendo.-
En ese momento solo me puse un poco triste, pero luego se me fue metiendo a la cabeza que si mi mamá lo decía era por algo; comencé a odiar mi cuerpo, a pensar que era fea, y pensarlo me provocaba ansiedad, ansiedad que me hacia comer más, comía más y mi mamá me decía gorda más seguido. Así que decidí poner manos a la obra y comencé a buscar dietas por internet. Y así llegué a uno de esos famosos blogs "pro-ana". Entonces apliqué todos esos "tips" y estaba feliz porque mi mamá dejaría de llamarme gorda. Y bajé de peso, aunque muy poco, porque ahora que lo recuerdo jamás fui gorda. Si mi memoria no falla siempre fui una niña delgadisima, no sé porque mi madre me metería esas ideas en la cabeza. Pero el daño ya estaba hecho, no culpo a mi madre, pero tuvo bastante que ver en que mi autoestima ande por el suelo.
Y ahora, 6 años después sigo peleando con las mismas ideas, sigo teniendo la misma ansiedad y los mismos atracones, la misma inconformidad con mi cuerpo, ¡sigo creyendo que soy gorda!
Creo que mis piernas son lo único no-gordo en mi cuerpo.
A veces me miro en el espejo y pienso que quizá no soy tan gorda. Por desgracia (y por herencia), el peso extra en mi cuerpo sólo se almacena en el abdomen. Entonces tengo unas piernas delgadas, pero sobre esas piernas está un "muffin top" que me hace sentir tan deforme y desproporcionada, que tengo que usar ropa holgada para que nadie lo note. Puedo pasar horas buscando la ropa adecuada para ocultar esa grasa abdominal, todo con tal de que mis hermanos no me digan -Tus rollitos...- o que mi mamá diga -Come menos.-
Este año estuve más estable, pero la peor etapa fue hace unos 3 años. Todo mundo se daba cuenta de que no comía, mis papás creían que era un berrinche para llamar la atención, me amenazaban con ir al psicólogo, pero nadie hizo nada. Luego yo sola hice mis esfuerzos para salir adelante, y he logrado estar un poco estable pero nunca feliz.
Quisiera tener la fuerza suficiente para luchar y salir de esto. Lo que más deseo es finalmente poder estar a gusto con mi cuerpo y ser feliz. Pero no es nada fácil quitarse las obsesiones de tantos años.
Ahora tengo tantas ganas de correr a hartarme de comida y olvidarme de todo. No quiero estar otra vez en el fondo del hoyo, no quiero volver a estar deprimida todos los días. Pero hoy amanecí pensando que me doy asco, hace un rato vomité y hace mucho que no lo hacía. Tengo miedo porque si vuelvo a caer no sé si esta vez tendré fuerzas para salir.
Sólo es que ya me estoy cansando de mi misma.






